OBJETIVOS: La lucha frente a las catástrofes comienza cuando los propios seres humanos practican acciones de ayuda solamente movidos por impulsos de carácter instintivo, que culminará con la aplicación metódica a la experiencia vivida. Se establece la necesidad de una acción conjunta, tanto de los poderes públicos (gestión de emergencias) como de los ciudadanos (autoprotección), que trate de evitar, mitigar o corregir los daños ante situaciones de catástrofe. Del mismo modo que los efectos adversos de las catástrofes han ido aumentando, el desarrollo técnico en las operaciones de socorro y ayuda se ha hecho más rápido y eficaz. Los avances en comunicaciones y transportes así como los modernos métodos de detección de las zonas siniestradas, mediante foto por satélite, permiten conocer la magnitud del daño en pocas horas .